Ser madre emprendedora no te hace menos profesional (ni menos válida)

“Claro… como soy madre, no puedo comprometerme del todo con los clientes.”


“No tengo tiempo para trabajar como una profesional de verdad.”


“¿Y si piensan que no me lo tomo en serio porque tengo que cuidar de los niños?”

Ay, amiga... si te dieran un euro por cada una de esas frases que te repites o que te ha soltado alguien con tono condescendiente, te podrías pagar la cuota trimestral del Club sin despeinarte.

Pero hoy vengo a decirte algo que necesitas leer y repetir en bucle (en la ducha, mientras recoges juguetes o abres Canva a media noche):



👉 Ser madre y emprender NO te hace menos profesional.

Al contrario: te convierte en una ninja del foco, una maestra del multitasking y una estratega de guerrilla con un MBA en resolución de conflictos infantiles y gestión de emergencias domésticas.

¿Qué es ser profesional, entonces?

Te lo digo clarito:


Ser profesional es cumplir con lo que prometes.

Es respetar tu tiempo y el de los demás.
Es formarte, adaptarte, comunicarte con claridad, y saber cuándo decir “no”.

Y todo eso lo puedes hacer, aunque tu oficina tenga dinosaurios de plástico en el teclado y tu hora de máxima productividad sea cuando todos duermen.

El problema no es ser madre. Es el sistema que no nos contempla.

Nos enseñaron que lo profesional es tener un despacho, llevar americana y no tener mocos en la manga (al menos visibles).


Pero ese modelo se está quedando viejo.

Hoy, muchas de nosotras trabajamos desde casa, entre meriendas, audios de WhatsApp y presentaciones en Zoom con ojeras (pero con cerebro afilado).

Y lo estamos haciendo muy bien.


Solo necesitamos reconocer nuestro valor y tener una comunidad que nos lo recuerde cuando flaqueamos.

En Triple M lo sabemos porque también lo hemos vivido.

Yo también creí que necesitaba esconder que era madre para que me tomaran en serio.


Hoy sé que mi maternidad no me resta, me potencia.



Porque gracias a ella, trabajo con propósito, con empatía y con una gestión del tiempo que ya quisieran muchos CEOs.

( y de hecho, te confieso, cuando un cliente me escribe por la tarde a horas que ya no estoy disponible o quiere quedar en esos horarios le contesto: a esas horas tengo el disfraz de madre y no puedo atenderte…y vemos otro horario que a AMBOS nos convenga).

Te aseguro que esa respuesta ha tenido más empatía de lo que piensas, en ningún momento NINGÚN cliente o proveedor me ha contestado mal ni puesto mala cara, al contrario, he recibido halago y admiración.

Y por eso creé Triple M (con María Perea como co-creadora).
Para que no camines sola.


Para que te sientas más acompañada, más segura, más profesional.



Y para que te quites la culpa de una vez y te pongas el título que te mereces: la jefa de tu negocio y de tu vida.

¿Y ahora qué?

✅ Guarda este artículo como post-it emocional para tus días de dudas.
✅ Cuéntame en comentarios (o en Telegram si estás en el Club):
¿Qué frase o pensamiento te hace sentir menos profesional últimamente? Vamos a desmontarla juntas.

Y si aún no formas parte de nuestra comunidad…
👉 ya sabes dónde estoy.


Con la puerta abierta y el café listo. ☕

Con cariño, Sylvia

Triple M: Más acompañada--->Más segura--->Más profesional

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